Estos fueron los operadores que usó Fito Salume para construir su propia mafia

El Magnate del Polvo Blanco (harinas), Adolfo Salume Artiñano colocó más de $20 millones de dólares en paraísos fiscales en Panamá y de esa forma escondió parte de la riqueza que acuñó por años con todos los negocios que maneja y que van desde la venta de harina, cadena de restaurantes, distribución de bebidas carbonatadas y de cervezas, entre otros. Sin embargo, la avaricia de Salume viene desde mucho antes.

Su amor por el dinero lo catapultó hasta comprar los equipos Alianza, Águila y 11 Deportivo, la financiera Constelación y el banco ABANK, que antes era conocido como Banco Azteca.

Álias “Fito Salume” no hubiese logrado todo esto sin el gran impulso que le dio el polvo blanco (harina). Cabe mencionar que en el 2008 la Superintendencia de Competencia siguió un proceso de investigación contra su empresa Molinos de El Salvador y contra HARISA, por haber realizado una alianza para mantener por muchos meses el monopolio de la harina de trigo en El Salvador y que se desarrolló entre el 2006 y el 2008.

Según la investigación de la Superintendencia, MOLSA y HARISA se repartieron el mercado salvadoreño al estilo “mafia” del 55% para la empresa de Salume y el 45% para HARISA, de esa forma cada una de las empresas acumulaba su riqueza e incluso a final de año cuadraban para respetar el pacto y la que más vendía, tenía que regresar parte de sus utilidades a la que vendía menos.

Por esta práctica la Superintendencia de Competencia multó a MOLSA con $1,971,015.16 y a HARISA con 2,061,406.20 millones. Esta última pagó de forma voluntaria en el 2017 y no la empresa de Salume que trató de buscar más amparos para tratar de revertir la multa.

De esta forma ambas empresas vendían a más de $19 la bolsa de la harina, provocando fuertes incrementos en el pan de cada día de los salvadoreños. El monopolio del polvo blanco (harina) llevó a Salume a los tribunales.

Esta situación no le gustó al harinero de Salume y según las investigaciones periodísticas, fue el artífice de la corrupción en estratos mayores ingresando sus tentáculos a la Fiscalía General de la República (FGR) con el jefe del Ministerio Público (Douglas Arquímides Meléndez).

El pacto surge luego que ingresara al mercado una empresa hondureña y GUMARSAL. Lo que generó que el precio del saco bajara en un 50%, es decir, a $9 dólares y lograron que el monto de la harina se estabilizara.

Con esta situación Meléndez, según las acusaciones, creó pruebas falsas contra los propietarios de Gumarsal, hasta llevarlos a la cárcel para que Salume no tuviera otro competidor en el mercado.

Se introdujo en la Sala de lo Contencioso Administrativo

De acuerdo al abogado, Edgardo Acosta, en una entrevista con La Noticia, comentó algunas de las incidencias que se suscitaron durante el tiempo que el abogado antes mencionado estuvo al frente de los procesos judiciales, en los que el entorno más cercano a Salume optó por no confiar en las gestiones legales y “querían” encontrar otras soluciones más expeditas.

De acuerdo a la fuente, el despacho legal representaba las empresas de Fito Salume, durante la época en la que la Superintendencia de Competencia le impuso una millonaria multa a MOLSA, por la realización de prácticas monopólicas en el mercado de las harinas que impulsaron las ganancias de Salume, encarecieron el precio de la harina y por consecuencia de todos sus productos derivados, especialmente el pan.

El caso se tramitó judicialmente ante la Sala de lo Contencioso Administrativo, donde se anuló la sanción, momento en el que se produjo un cambio de Magistrados en dicha Sala, a la que se sumó el Magistrado José Roberto Argueta Manzano, que de acuerdo a la fuente sería vital en una serie de actos internos dentro de la Corte Suprema de Justicia para sumar apoyos y beneficiar a Salume, no solo durante su etapa en la Sala de lo Contencioso, sino también posteriormente en su estancia en la Sala de lo Penal. Esta publicación aborda esa relación entre Salume y el exmagistrado Argueta Manzano, que “La Prensa Gráfica” por algún motivo intentó cubrir con una “Fe de Erratas”.

MOLSA es multada por acciones de monopolio

La Superintendencia de Competencia, por medio de Sentencia del 04 de septiembre de 2008, condenó a la sociedad MOLINOS DE EL SALVADOR, S.A. DE C.V. (MOLSA) propiedad de Fito Salume, por cometer prácticas anticompetitivas consistentes en “haber adoptado un acuerdo de división del mercado de harina de trigo por participaciones de ventas, desde el 1 de enero de 2006.” Motivo por el cual se le impuso a la empresa una multa por el valor de $1,971,015.16.

El caso pasó de la vía administrativa a la jurisdicción de la Sala de lo Contencioso Administrativo, donde después de agotarse el juicio, se revocó la sanción impuesta a MOLSA, lo cual consta en el Expediente Judicial # 334-2008, con la Sentencia Definitiva del 01 de diciembre de 2011, firmada por los Magistrados Miguel Ángel Cardoza, Loly Claros de Ayala, Roxana Nuñez Franco (R.I.P) y Marcel Orestes Posada.

 Aparece el “Factor” Argueta Manzano

Un exdiputado del partido FMLN, que conoció los hechos que derivaron en el nombramiento como magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de José Roberto Argueta Manzano, y que habla bajo reserva de identidad para esta investigación periodística relata lo siguiente:

“La Asamblea Legislativa en un intento por “desmantelar” la Sala de lo Constitucional que se encontraba vigente e integrada hasta el mes de junio de 2018, realizó en junio de 2012 nombramientos de Magistrados para formar parte de la Sala de lo Constitucional y desplazaba a los que formaban el Tribunal Constitucional a otras Salas. Es decir que no les estaba destituyendo de su función de magistrados, sino que se les movía a otras Salas para reconfigurar las cuotas políticas de la Sala de lo Constitucional.”

Precisamente uno de los magistrados nombrados para integrar la Sala de lo Constitucional fue Argueta Manzano, quien de acuerdo al exdiputado se convertía en cuota del FMLN a donde llegaba apadrinado por el propio Fito Salume, quien lo conocía por la vinculación de Argueta Manzano con la empresa dueña del Estadio Cuscatlán (EDESSA) y por tenerlo contratado como “abogado y notario” para ciertos trabajos de sus empresas. De hecho, años más tarde al ser consultado el propio Fito Salume en una entrevista de un medio de Televisión, ante la evidencia que existían respaldos contables de pagos de Argueta Manzano que lo vinculaban a Salume y que pese a ello no se excusó de conocer en casos de interés para el empresario harinero, confirmó los precedentes de esa relación de “prestación de servicios” de quien consideró un buen amigo.

Al revisar el curriculum vitae de Argueta Manzano, en su historial profesional se consigna que se encontraba ejerciendo como fiscal de corte ante Sala de lo Constitucional durante el periodo comprendido de 2006 a 2012, esto adicional a los servicios de abogacía y notariado que brindaba en su despacho particular.

Sin embargo, recordando la historia el exdiputado menciona que ese nombramiento “nació muerto” ya que la Sala de lo Constitucional que pretendía ser desintegrada, decretó la inconstitucionalidad de tales nombramientos. Argueta Manzano, al verse despojado de su nombramiento, según la persona consultada “se comunicó con distintas personas del FMLN para asegurarles su lealtad”, por lo que decidieron apoyarlo y es lo que produjo el movimiento por el que renuncia a su nombramiento, decisión que queda en firme por medio del Decreto Legislativo No. 102 del 21 de agosto de 2012.

Comparte en tus redes sociales!!